Garantizar participación política de mujeres

Ciudad de México.- Al inaugurar el foro “Violencia Política de Género”, la presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, María Wendy Briceño Zuloaga, señaló la necesidad de avanzar hacia la correcta tipificación e incidencia jurídica, que permita garantizar la participación política de las mujeres en la vida pública del país.

“La violencia de género tiene raíces antiguas y profundas que parece normalizada en las prácticas, usos y costumbres, así como en los procesos electorales y la función pública”, dijo.

La diputada de Morena destacó que en el ámbito municipal es donde mayores agresiones de este tipo reciben las mujeres. Indicó que será objetivo de la comisión, amalgamar esfuerzos sin distingos de partidos políticos o ideologías para erradicar esta práctica.

“Este foro en parlamento abierto, permitirá mapear los esfuerzos legislativos realizados y ampliar la discusión, incorporando aquellos fenómenos asociados a la violencia política, como los relacionados con la salud física y emocional”, precisó.

Con el conocimiento que se comparta en este foro se pretende fortalecer las propuestas legislativas para garantizar el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de todas las violencias.

La diputada perredista, Guadalupe Almaguer Pardo, subrayó que la violencia política es inenarrable; por lo tanto, es necesario que los hombres dejen de percibirse con mayor capacidad de dirigir. “A pesar de que esta legislatura es la de la paridad, las mujeres no tienen el poder”.

La diputada Beatriz Rojas Martínez (Morena) mencionó que este foro permitirá tener herramientas para elaborar propuestas orientadas a sancionar y erradicar las conductas de violencia política y acabar con la desigualdad hacia las mujeres. “Hoy sólo en los partidos, existen multas laxas para estos actos”.

Durante su ponencia “Impactos, daños y perjuicios en la salud integral de las mujeres víctimas de violencia política”, Mónica Rosado Toledo, integrante del Primer Parlamento de las Mujeres de la Ciudad de México, advirtió que este tipo de agresión comienza con burlas, calumnias y daños en sus bienes, lo que ocasiona un deterioro en la salud.

Mencionó que algunos síntomas que se presentan son: migraña, vértigo, hipertensión, taquicardias, hiperglucemia o hipoglucemia; gastritis, colitis, infartos cerebrales o al miocardio, además provoca angustia, miedo, frustración, depresión. Físicamente se puede notar por la pérdida de cabello y de peso. “Cada caso es distinto y debe ser analizado en su contexto”.

En su intervención “Hallazgos sobre violencia política contra las mujeres indígenas en razón de género”, Lizeth Pérez Cárdenas, también integrante del Primer Parlamento de las Mujeres de la Ciudad de México, señaló que el proceso electoral (2017-2018) fue complejo y dejó en evidencia la necesidad de una ley que sancione este tipo de violencia.

Por un lado, agregó, un número importante de mujeres indígenas recibieron mensajes discriminatorios y ofensivos a través de las redes sociales; tal fue el caso de María Jesús Patricio o “Marichuy”.

Wendy Briceño.

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